EN |  TK |  IT |  ES     

reACT Evaluación del Impacto de Género

reACT Evaluación del Impacto de Género

La evaluación del impacto de género es la estimación de los diferentes efectos (positivos, negativos o neutros) de cualquier política o actividad implementada para un punto específico en términos de igualdad de género. En la práctica, IO2 es una investigación científica relevante para:

  • Mejorar el diseño y la planificación de la política a considerar para prevenir
  • un impacto negativo en la igualdad de género y para reforzar la igualdad de género a través de un mejor diseño, una legislación y políticas transformadoras;
  • medir el grado de conocimiento de las mujeres emprendedoras de cara a identificar los contenidos (soluciones de formación) que se desarrollarán en IO3;
Un objetivo primordial es adaptar la política para estar seguros de que se elimine o mitigue cualquier efecto discriminatorio. Además de evitar los efectos negativos, una evaluación del impacto ambiental también puede usarse, de una forma más transformadora, como un instrumento para definir los objetivos de igualdad de género y formular la política de forma que promueva activamente la igualdad de género.



RESUMEN EJECUTIVO

El espíritu empresarial es una característica universal del ser humano. En todo el mundo, y a lo largo de la historia, la gente ha creado empresas. Sin embargo, aunque las mujeres constituyen más del 50 por ciento de la población mundial, son propietarias y gestoras de un número significativamente menor de empresas que los hombres.

El concepto de espíritu empresarial deriva de la palabra francesa "entre" que significa "entre" y pendre que significa "tomar" (Barringer & Ireland, 2016). La palabra se utilizó inicialmente para describir a las personas que asumían el riesgo entre compradores y vendedores o que se esforzaban por iniciar una nueva empresa (Tyszka, Ceislie, Domurat & Macko, 2011)

En todo el mundo, el espíritu empresarial está creciendo en popularidad. Alrededor de dos tercios de la población considera que la iniciativa empresarial es una buena opción profesional y casi tres cuartas partes de la población mundial atribuyen un alto estatus a los empresarios de éxito. Los empresarios se han vuelto valiosos para la sociedad debido a los beneficios que el inicio de una nueva empresa puede ofrecer al propietario del negocio, a los empleados, a los consumidores y a la economía. El espíritu empresarial inicia y acelera el crecimiento económico, ya que crea nuevos puestos de trabajo, estimula la competitividad y establece nuevas fuentes de productividad. Proporciona motivación para el cambio y el progreso a nivel personal y nacional.

Los empresarios innovan con nuevas formas de desarrollar y aplicar los bienes y servicios que demanda la sociedad. Las nuevas empresas surgen cuando hay carencias en el mercado y al cubrir el vacío, esa empresa beneficia a toda la comunidad.

Cuando las empresas asumen un fin con mayor impacto social pueden ofrecer oportunidades de empleo a quienes se encontraban en situación de desventaja laboral y prestar ayuda a las necesidades más desatendidas de la sociedad. Las empresas de orientación social pueden incluso influir en los cambios de la política social nacional. Una nación que tiene una fuerte presencia del empresariado con pocas barreras para el acceso y la salida refleja positivamente en el sistema financiero de ese país.

La actividad empresarial de las mujeres presenta varias características distintivas que la diferencian de la actividad empresarial de los hombres. Sin embargo, también existen variaciones entre las mujeres empresarias de diversos países, y entre las mujeres que participan en la actividad empresarial y las que no lo hacen. En general, la explicación del comportamiento de las mujeres empresarias y su carácter distintivo es compleja y multifacética. Las pruebas disponibles hasta la fecha indican que las razones que contribuyen a explicar estas diferencias incluyen variables demográficas y socioeconómicas, percepciones subjetivas y factores culturales e institucionales, y que esas diferencias tienen importantes repercusiones a nivel macroeconómico. El estudio de la capacidad empresarial femenina permite a los investigadores formular preguntas que arrojan luz sobre los vínculos entre la capacidad empresarial y la creación de riqueza, las opciones de empleo y el conocimiento, la acumulación de capital humano y la estructura del mercado laboral, la elección de empleo y la dinámica familiar, la creación de empresas y la paz, y muchos otros aspectos. Desde un punto de vista científico, el estudio del empresariado femenino como un área de investigación distinta nos informa no sólo sobre el comportamiento de las mujeres, sino también sobre el comportamiento empresarial y humano en general. En todo el mundo, el empresariado femenino se ha convertido en un componente importante de las discusiones académicas y políticas sobre el empresariado.

El empoderamiento económico de las mujeres es una piedra angular del Programa de Desarrollo Sostenible de 2030. El Informe de 2016 del Grupo de Alto Nivel de la Secretaría General de las Naciones Unidas sobre el Empoderamiento Económico de la Mujer ofrece pruebas fehacientes de que las mujeres van a la zaga de los hombres en lo que respecta al número de mujeres propietarias de empresas, el tamaño de las empresas de propiedad de mujeres y su acceso a los recursos económicos. La importancia de la iniciativa empresarial femenina para el desarrollo económico es ampliamente reconocida. Numerosos estudios demuestran el efecto positivo de las empresarias en el crecimiento económico y el desarrollo, así como en una paz sostenible y duradera (Cuberes y Teignier 2014; Fetsch, Jackson y Wiens 2015; Lewis y otros 2014; Woetzel y otros 2015). Además, las economías que se caracterizan por altos niveles de actividad empresarial femenina son más resistentes a las crisis financieras y experimentan desaceleraciones económicas con menor frecuencia (Global Entrepreneurship Research Association 2017, 29). A pesar de las diferentes metodologías, estos estudios constatan importantes beneficios socioeconómicos de la actividad empresarial femenina. Según Woetzel y otros (2015), un escenario de "pleno potencial" -en el que las mujeres participan en la economía de forma idéntica a los hombres- contribuiría hasta 28 billones de dólares, es decir, el 26%, al PIB mundial anual para 2025.

Mujeres empresarias (https://ec.europa.eu/growth/smes/promoting-entrepreneurship/we-work-for/women_en): Aunque hay más mujeres que hombres en Europa, las mujeres empresarias representan sólo un tercio de los trabajadores por cuenta propia en la UE. Hay algunos factores adicionales (como la conciliación de la empresa y la familia) que hacen que la iniciativa empresarial sea una opción menos atractiva para ellas que para los hombres. Situación actual de las mujeres empresarias en la UE: las mujeres constituyen el 52% del total de la población europea, pero sólo representan el 34,4% del trabajo autónomo de la UE y el 30% de las nuevas empresas

La creatividad y el potencial empresarial de la mujer son una fuente subexplotada de crecimiento económico y de empleo que debe seguir desarrollándose Principales retos a los que se enfrentan las mujeres empresarias: Cuando establecen y dirigen un negocio, las mujeres se enfrentan a retos como:

  • Acceso a la financiación;
  • Acceso a la información;
  • Formación;
  • Acceso a las redes con fines empresariales;
  • Conciliar las necesidades empresariales y familiares.